Códigos de Creación
Lo que el "Sefer Yetzirah" enseña sobre manifestar éxito y salud mental
El saboteador invisible en tu cabeza
¿Alguna vez escuchaste a vos mismo después de cometer algún error? Se te cae el café y decís: "Qué torpe que soy". Te olvidás de un nombre y pensás: "Mi memoria es un desastre". Mirás tu cuenta bancaria y repetís: "Nunca voy a salir de deudas".
Parecen frases inofensivas. Comentarios al aire. Desahogos. Pero si supieras lo que realmente pasa en los mundos espirituales (y en tu propio cerebro) cada vez que pronunciás esas palabras, te taparías la boca con terror sagrado.
Vivimos en una cultura que valora la acción sobre la palabra. Somos de creer que a "las palabras se las lleva el viento". Pero en la Kabalá, la tradición mística más antigua de occidente, nos enseña exactamente lo contrario: "Las palabras no describen la realidad; las palabras crean la realidad".
Si sentís que estás atrapado en "loop eterno" de fracasos, relaciones tóxicas o problemas económicos, es muy probable que no sea mala suerte. Es probable que estés usando tu herramienta más poderosa en tu propia contra. Por eso tenés que aprender a desactivar ese mecanismo de autodestrucción.
Abracadabra: No es magia, es hebreo
Todos hemos escuchado la palabra "Abracadabra" en trucos de magia infantil. Pero su origen es profundamente místico y mucho más serio. Proviene de la frase aramea / hebrea "Avra K'Davra", que se traduce literalmente como:
"Crearé a medida que hablo".
El texto fundamental de la Kabalá, el Sefer Yetzirah (El Libro de la Formación), atribuido al patriarca Abraham, describe cómo el Universo no fue construido con ladrillos y cemento, sino con letras y sonidos.
"Y Dios dijo: Hágase la luz. Y la luz se hizo".
Observá que Dios no "pensó" la luz, ni "trabajó" manualmente para hacerla. Él habló. El Sefer Yetzirah explica que las 22 letras del alfabeto hebreo son los bloques de ADN del cosmos. Son frecuencias vibratorias. Cuando las combinás para formar palabras, estás escribiendo código en la matriz de la realidad.
Pensá en términos de programación moderna: Tu mente es el hardware. Tus pensamientos el software. Pero tu voz es la tecla "ENTER" que ejecuta el comando.
Si te pasás el día diciendo "estoy cansado", "estoy arruinado", "esto es difícil", estás ejecutando esos comandos una y otra vez en el sistema operativo de tu vida. El Universo, que es una gran máquina de respuesta (Mida Kenedeg Mida - Medida por Medida), simplemente dice: "Recibido. Ejecutando programa de cansancio y ruina".
El "Pacto de la lengua" y tu autoestima
El Rebe Najmán de Breslov profundiza aún más acerca de esto en el Likutey Moharán. Habla del concepto de Brit HaLashon (El Pacto de la Lengua).
El Rebe enseña que la capacidad de hablar es lo que define al ser humano como "El Hablante" (Medaber). Es nuestra conexión directa con la Divinidad (la Sefirá de Malchut / Reinado).
Cuando usás tu habla para:
- Lashón Hará: Hablar mal de otros (chismosear).
- Mentiras: Falsear la realidad.
- Quejas: Hablar mal de tu propia vida.
Estás ensuciando la "tubería" por donde debe bajar tu abundancia. Imaginate que tenés una manguera de jardín conectada a un manantial de agua pura (la Luz Infinita), pero la manguera está llena de barro y piedras. El agua no sale, o sale sucia.
La ansiedad y la baja autoestima generalmete provienen de una desconexión entre quién eres y lo que dices. El Rebe Najmán dice que si querés saber el estado espiritual de una persona, "solo escúchala hablar". Si sus palabras son de esperanza y fe, su vida reflejará eso, incluso en medio de las dificultades.

La Ciencia detrás de la mística
Para los escépticos, la neurociencia moderna valida lo que el Zohar dijo hace 2000 años. El centro del lenguaje en el cerebro (Área de Broca y Wernicke) tiene conexiones directas con el sistema límbico (emociones) y el córtex motor (acción).
Cuando decís "No puedo", tu cerebro libera cortisol (hormona del estrés) y literalmente reduce tu capacidad cognitiva para resolver problemas. Te volvés, biológicamente, menos capaz. Cuando decís "Yo puedo" o "Tengo confianza", incluso si no lo sentís realmente al principio, estás forzando a tu cerebro a buscar caminos neuronales de solución. Esto es la base de la Terapia Cognitivo-Conductual.
La Kabalá añade la dimensión espiritual: Al hablar bien, despertás las fuerzas de Jésed (Bondad) en el Cielo.
Reprogramar tu realidad
No se trata de "pensamiento positivo" ingenuo donde ignoramos los problemas. Se trata de habla consciente. Aquí te explico tres ejercicios para empezar:
La dieta de quejas de 24 horas
Este es el reto más difícil que vas a hacer, pero sin dudas el más transformador.
El Reto: Intenta pasar 24 horas sin quejarte de nada. Ni del clima, ni del tráfico, ni de la política, ni de tu dolor de espalda.
La Técnica: Si se te escapa una queja (y pasará), aplica el concepto de Teshuva (retorno). Inmediatamente di: "Cancelo eso. Lo que quise decir es..." y reformula la frase buscando el aspecto positivo o, al menos, neutro. Ejemplo: En lugar de "Qué tráfico horrible, voy a llegar tarde", di: "El tráfico está lento, aprovecharé para escuchar un podcast". Al hacer esto, detienes la hemorragia de energía espiritual.
Afirmaciones de identidad (Yo Soy)
Las palabras que siguen a "Yo soy" son las más potentes del universo para tu psique.
La Práctica: Escribí en un papel 3 verdades espirituales sobre vos, basadas en tu potencial, no en tu estado actual.
- "Yo soy una vasija digna de recibir abundancia."
- "Yo soy capaz de superar este desafío con calma."
- "Yo soy fuente de alegría para mi familia."
Léelas en voz alta cada mañana. El Rebe Najmán insiste en que debemos juzgarnos favorablemente (Azamra) para sacar nuestra realidad potencial a la luz.
El Poder de los Salmos (Tehilim)
Si no sabés qué decir y tu mente es un torbellino de negatividad, tomá prestadas las palabras del Rey David.
La Práctica: El Rey David escribió los Salmos desde lugares de profunda angustia, miedo y dolor, pero siempre terminaba elevando su vibración hacia la confianza. Leer el Salmo 23 o el Salmo 27 en voz alta no es un acto religioso vacío; es una herramienta de afinación. Estás alineando tu frecuencia vibratoria con palabras que han sido cargadas de poder durante 3000 años. Úsalo como un "bálsamo" para tu habla cuando sientas ansiedad.
Vos sos el "Profeta de tu Vida"
El Talmud dice: "Un pacto está hecho con los labios". Vos profetizás tu futuro cada día con lo que decís en el desayuno.
Si querés cambiar tu situación económica, dejá de hablar de pobreza ("está todo muy caro", "no hay dinero"). Si querés mejorar tu relación, dejá de hablar de los defectos de tu pareja.
Empezá usar tu lengua para lo que fue diseñada: para bendecir, para construir y para iluminar. Al principio se sentirá artificial, como aprender un nuevo idioma. Pero poco a poco, vas a ver que al cambiar tu lenguaje, el "guion" de tu vida empieza a reescribirse solo.
No te olvides: Tenés el poder de crear mundos. Úsalo sabiamente.