El Boomerang Espiritual
Por qué tu bondad siempre vuelve, aunque sientas que tardará años
Todos piensan que a la gente buena le pasan cosas malas
A veces nos quedamos hasta cualquier hora pensando en esta frase. Buscás a tu alrededor y encontrás personas egoístas, que pisan a otros para subir, que mienten en sus negocios... Todo parece funcionar fantásticamente bien para ellos. Tienen un auto, una casa, mucha "suerte".
Mientras, vos intentás hacer lo correcto. Sos honesto, ayudás a tus amigos, tratando siempre de mantener una ética. Y sin embargo, las facturas se acumulan, la ansiedad te aprieta el pecho y sientes que el universo se ha olvidado de tu dirección postal.
La sensación de injusticia es corrosiva. Nos hace dudar. Nos hace preguntar: ¿Realmente vale la pena ser bueno en un mundo que parece premiar a los tiburones?
Aquí es donde la sabiduría de las enseñanzas del Rebe Najmán de Breslov y los textos del Zohar, nos invitan a "ver de otra manera". Lo que llamamos "recibir" y lo que llamamos "bien" a menudo están mal definidos en nuestro "diccionario mental".
Una antigua historia desmantela esta ilusión y te brinda una tecnología espiritual llamada Hashgajá Pratit (Providencia Divina Personalizada). Preparate para descubrir por qué el que hace el bien, inevitablemente, se convierte en un recipiente para la luz infinita.
El Sofisticado y el Simple
Esta historia es del libro "Los cuentos del Rebe Najmán", La narrativa llamada "El es un mapa psicológico de dos arquetipos que viven dentro de todos nosotros.
El Sofisticado es brillante, astuto y lógico. Pero también es profundamente infeliz. Siempre está midiendo, comparando y juzgando. Si se hace un traje, se deprime porque una costura está un milímetro desviada. Si gana dinero, sufre porque otro ganó más.
El Simple (que en hebreo, Tam, no significa tonto, sino íntegro, completo, sin dobleces) es un zapatero pobre. Trabaja duro. Apenas tiene para comer pan seco y agua. Pero aquí ocurre el milagro.
Cuando el Simple comía su pan seco, su alegría y su gratitud eran tan inmensas, su intención de "hacer el bien" (incluso hacia su propia alma) era tan pura, que él sentía el sabor de los manjares más exquisitos.
"Mujer, dame de esa sopa", decía mientras comía pan. Y probaba sopa.
"Mujer, dame un poco de ese asado", decía mientras mordía el pan. Y probaba carne.
El mensaje detrás del cuento
¿Qué nos dice el Rebe Najmán aquí? No es una fantasía infantil. Es una lección sobre la Resonancia Cuántica de la Conciencia.
El Simple "hacía el bien" no solo hacia afuera, sino hacia adentro. Su bondad radicaba en su capacidad de Temimut (simplicidad/integridad). Al no tener malicia, envidia ni amargura en su corazón, se convertía en un canal abierto.
El universo no tenía obstáculos para entregarle placer. La "materia" (el pan seco) se transformaba en "abundancia" (el sabor del asado) porque su receptor estaba limpio.
Por el contrario, el Sofisticado, aunque técnicamente podría tener más recursos, bloqueaba la recepción del bien. Su cinismo actuaba como un escudo deflector contra las bendiciones.

¿Cómo funciona esto?
En el Misticismo Judío existe un principio fundamental conocido como Middah Kneged Middah (Medida por Medida). A menudo se malinterpreta como un sistema de castigo: "Si haces esto mal, Dios te castiga de alguna manera".
La idea es verlo de un modo diferente. Esto no es un sistema judicial; es un sistema de espejos.
El Zohar explica que el flujo de energía divina es constante. Nunca se detiene. El problema nunca es la señal, es el dispositivo receptor (tú).
El concepto de "Ohr Hozer"
La Cábala luriánica enseña que para recibir la luz, primero debemos tener la capacidad de reflejarla.
Cuando haces el bien —cuando das caridad (Tzedaká), cuando escuchas a un amigo, cuando perdonas una ofensa— estás creando lo que se llama un Kli (Vasija).
- El acto egoísta (Solo recibir): Es como un agujero negro. La luz entra y se pierde. No hay circuito.
- El acto altruista (Dar/Hacer el bien): Convierte tu alma en un espejo. La luz llega, rebota, y en ese rebote se crea una "pantalla" donde la realidad se manifiesta con claridad y dulzura.
¿Por qué a veces se demora?
Seguro te estás cuestionando que haces el bien hoy, pero la recompensa no llega mañana.
La respuesta es simple. El concepto de Tzimtzum. A veces, la "recompensa" se está gestando en un nivel espiritual superior y necesita tiempo para "densificarse" y bajar a este mundo físico.
"La salvación de Dios viene en un parpadeo."
El Rebe Najmán enseña que la espera es parte del recipiente. Si recibieras todo instantáneamente, tu ego se inflaría tanto que la bendición te destruiría (como una sobrecarga eléctrica). El tiempo que pasas "haciendo el bien sin ver resultados" es el tiempo en que estás construyendo cables más gruesos para soportar la enorme energía que viene en camino.
"El Ojo Bueno" (Ayin Tova)
Dejemos la metafísica un momento y hablemos de tu cerebro.
Cuando te comprometes a "hacer el bien", estás entrenando a tu Sistema de Activación Reticular (SAR). Este es el filtro de tu cerebro que decide a qué prestar atención.
Si vives en modo "supervivencia/egoísmo", tu cerebro escanea amenazas y escasez.
Si vives en modo "bondad/generosidad", tu cerebro empieza a escanear oportunidades.
El que hace el bien recibe el bien porque finalmente es capaz de verlo.
El caso del "Buscador de Tesoros"
Otro cuento de Breslov narra la historia de un hombre que sueña con un tesoro bajo un puente en Viena. Viaja hasta allá, solo para que un guardia le diga que él (el guardia) soñó con un tesoro en la casa del hombre (en la estufa del hombre).
El hombre vuelve a casa y encuentra el tesoro en su propia estufa.
La lección: El tesoro (el Bien) siempre estuvo ahí. Pero tuvo que salir de sí mismo (el viaje), tuvo que interactuar con el otro (el guardia), para poder volver y "recibir" lo que ya era suyo.
Hacer el bien por otros es ese viaje a Viena. Ayudar a otros a encontrar sus tesoros es lo que te da la coordenada para encontrar el tuyo.

La promesa del Zohar
Hay una cita en el Zohar que es radical. Dice esencialmente que aquel que se preocupa por las necesidades de los demás, el Santo Bendito Sea se preocupa por sus necesidades.
No es magia. Es afinidad de forma.
Imagina dos diapasones. Si golpeas uno, el otro vibra si están afinados en la misma nota.
Dios es el Dador Supremo (Su esencia es el Bien absoluto).
Si tú te conviertes en un "Dador" (alguien que hace el bien), te afinas en la nota de Dios.
Por lo tanto, cuando Dios "vibra" abundancia, tú vibras automáticamente.
Si eres un "Tomador" (egoísta), estás en otra frecuencia. Dios puede estar enviando bendiciones masivas, pero tú eres una radio FM tratando de captar una señal AM. Simplemente, no suena.
¿Cómo se puede activar este flujo?
No quiero que te vayas solo con teorías bonitas. Vamos a aterrizar esto en tu lunes por la mañana. ¿Cómo aplicamos la regla de "hacer el bien para recibir el bien" en el siglo XXI?
Practicar la "Tzedaká" como inversión
La mayoría ve la caridad como "perder dinero". En la mística judía, la caridad es como podar un árbol. Cortas una rama (dinero) para que el árbol crezca con más fuerza.
- El Reto: Durante los próximos 7 días, da algo cada día. No tiene que ser mucho dinero. Puede ser una moneda. Puede ser un consejo profesional gratuito. Puede ser enviar un WhatsApp de aliento a alguien que sabes que está triste.
- La Clave: Hazlo con la intención de "abrir el flujo". Di mentalmente: "Soy un canal, no un depósito".
"Azamra" con tu enemigo
El concepto de Azamra (Cantaré) del Rebe Najmán implica buscar el "Punto Bueno" en los demás.
Es fácil hacer el bien a quien nos cae bien. Pero la verdadera "recepción de luz" ocurre cuando haces el bien a quien te irrita.
- La Acción: Piensa en esa persona que te molesta. Encuentra una cosa buena en ella. Solo una. Y trátala basándote en ese punto bueno, ignorando el resto por un momento.
- El Resultado: Al juzgar al otro para bien, "fuerzas" al Tribunal Celestial a juzgarte a ti para bien. Es una ley espiritual inmutable.
"Hitbodedut": convertirse en un instrumento
La meditación judía (Hitbodedut) es hablar con Dios en tu propio idioma.
No pidas solo "dinero" o "amor". Pide la capacidad de hacer el bien con eso.
"Creador del Universo, dame abundancia económica para que pueda ayudar a mi familia y apoyar causas justas sin ansiedad".
"Dame una pareja para que juntos podamos construir un hogar lleno de luz".
Cuando vinculas tu petición a un propósito de bondad, tu solicitud pasa al carril rápido (Vía VIP) en los mundos superiores.

La bondad es tu pasaporte
Vivimos en un mundo digital cínico, lleno de estafas, fake news y promesas vacías. En medio de este ruido, elegir ser una persona buena, íntegra y amable es un acto de rebeldía radical.
Al principio del artículo preguntábamos por qué a veces parece que el mal triunfa. Pero esa es una visión a corto plazo, una visión de "pixel". Si pudieras ver la "imagen completa" (el Big Picture), verías que cada acto de bondad que has hecho está tejiendo una red de seguridad debajo de ti.
El Tam (el Simple) del cuento terminó siendo Primer Ministro, no por estrategia política, sino porque su integridad lo hizo la persona más confiable del reino.
Vos también sos de la realeza. No dejes que la falta de resultados inmediatos te amargue. Sigue sembrando. La cosecha no es solo segura; será exponencialmente mayor que la semilla.
No haces el bien para que el universo te pague. Haces el bien porque al hacerlo, te conviertes en alguien capaz de contener la inmensa alegría que el universo ya te quiere dar.