El Secreto del Tzimtzum
Cómo usar tus momentos de crisis para crear abundancia
¿Sentís que te "cerraron la canilla"?
Te sentás frente a la computadora y el cursor parpadea burlonamente. No hay ideas. O tal vez revisás tu cuenta bancaria y sentís ese nudo en el estómago: el dinero no está fluyendo como antes.
La reacción natural del ego es el pánico. Pensamos: "Algo hice mal", "Perdí mi toque" o, peor aún, "Dios se olvidó de mí".
La ansiedad se dispara y empezamos a correr en círculos, intentando forzar soluciones, trabajando más horas por menos resultados.
Pero, ¿y si te dijera que este silencio no es un error? Según la sabiduría del Zohar y las enseñanzas del Rebe Najmán de Breslov, este estancamiento es una fase mecánica necesaria para la creación.
No estás roto. Estás en Tzimtzum.
¿Qué es el Tzimtzum y por qué te pasa a vos?
En la Cábala Luriánica, se explica el acto primordial de la creación. Antes de que existiera el mundo, solo existía la Luz Infinita de Dios (Or Ein Sof). Todo estaba lleno y no había espacio para nada más.
Para crear el universo, Dios tuvo que hacer algo contraintuitivo: Se contrajo. Retiró su luz hacia los lados para crear un "espacio vacío" (Jalal Panui).
"Si la luz hubiera permanecido en su máxima intensidad, nada más podría haber existido. La contracción (Tzimtzum) fue un acto de amor para dar espacio a que surgiera el 'otro'." — Concepto general de la Cábala
Vos sos un microcosmos
Como seres humanos hechos a imagen y semejanza del Creador, nuestros procesos creativos y económicos funcionan igual.
Para que llegue una nueva idea (una nueva luz), la vieja estructura mental debe retirarse. Debes quedarte "en blanco".
Para que llegue un nuevo nivel de ingresos (una nueva vasija), a veces la vieja forma de ganar dinero debe "contraerse" o simplemente desaparecer.
Ese bloqueo que sentís no es el final. Es el universo que está limpiando la mesa. Estás en el "espacio vacío". El error que cometemos es llenar ese espacio con miedo y ansiedad, en lugar de mantenerlo limpio para la nueva bendición.

Pasos para transitar el vacío
El Rebe Najmán era un maestro en la psicología de la esperanza. Él enseñó que el "descenso es para el ascenso" (Yeridá l'tzorej Aliyá).
Practica la "Espera Activa"
La ansiedad es ruido. Si llenás tu vacío con quejas, no habrá espacio para la solución.
Cuando sientas la contracción financiera o creativa, respirá. Decí en voz alta: "Esto es un Tzimtzum. Se está creando espacio para algo mejor".
El Bitajón (confianza radical) no significa sentarse a esperar pasivamente. Significa hacer tu parte técnica sin la carga emocional del miedo. Seguí enviando currículums, seguí escribiendo borradores, pero SOLTÁ el resultado.
Habla con tu Bloqueo
El Rebe Najmán recomendaba hacer Hitbodedut: hablar con Dios como con un mejor amigo, en tu propio idioma.
Salía a caminar o podés encerrarte en tu cuarto. No pidás solo plata o ideas. Hablá de tu vacío.
"Dios, me siento vacío. Me siento asustado. No sé qué paso dar".
Al verbalizar tu vacío, paradójicamente, vas a empezar a construir el "Keli" (la vasija o recipiente) para recibir la luz. Convertí el dolor en palabras; las palabras son los ladrillos de tu nueva realidad.
"Cuando una persona sabe que todo lo que le sucede es para su bien, esto es un anticipo del Mundo Venidero." — Rebe Najmán de Breslov (Likutey Moharán)
Da lo que te falta (Romper la inercia)
La naturaleza aborrece el vacío. Si querés flujo, tenés que iniciar el flujo.
- ¿Bloqueo creativo? Leé el trabajo de otro y dejá un comentario genuino y hermoso. Ayudá a alguien más con su idea.
- ¿Bloqueo financiero? Da Tzedaká (caridad). Aunque una cantidad chica.
Esto parece ilógico ¿no?. "¡No tengo plata, ¿cómo voy a dar a otros?!". Justamente. Al dar cuando tenés poco, le demostrás al universo que no sosvíctima de la circunstancia, sino un canal de abundancia. Rompés el Tzimtzum de la tacañería (miedo) y abrís el canal.
La oscuridad antes del amanecer
Recordá esto la próxima vez que te enfrentes a la página en blanco o a una factura inesperada: La semilla se tiene que desintegrar bajo la tierra antes de brotar como un árbol.
Estás en la fase oscura de la tierra. Es incómoda, es húmeda y da miedo. Pero es ahí donde ocurre la verdadera alquimia. No estás estancado sino que te estás transformando.
Mantené siempre la alegría, inclusive si es forzada al principio, porque la alegría es lo único que puede expandir tu mente para ver las oportunidades que se esconden en el vacío.
El espacio ya está creado. La luz está en camino. Preparate para recibirla.